Y ya está. El próximo domingo llegamos al final de esta anodina segunda temporada de The Walking Dead que, contra todo pronóstico, parece haber levantado cabeza en sus últimos episodios. Y este último promete todo lo que no han dado el resto de episodios: zombis y disparos, huidas y momentos de mucho peligro para los protagonistas de la serie.
En lo que vemos, una jauría de zombis llegan hasta la granja, y tendrán que tomar una determinación para sobrevivir. La decisión, pasará, obviamente, por largarse de allí rápidamente, y salvar todo lo que se pueda.
Será un episodio que, si no pasa nada, nos va a traer una buena dosis de adrenalina, que es lo que andábamos esperando desde que llegaron a la dichosa granja. Ahora, supongo que tocará la prisión, la presencia del Gobernador y Michone. Se prepara una interesante tercera temporada, que puede ser que sea mejor y más movida que esta.
Fuente: Seriable